Yangon a cara de perro

Estándar

20130808-191851.jpg
Con la manía que hay en este país de llegar a los sitios a las cinco de la mañana, me vi obligada, impelida, forzada hasta el delirio a aparecer en la estación de buses de Yangon, una de ellas a unos 40km., bajo unas lluvias monzonicas torrenciales, de noche, dormida y arrancada brutalmente de mi sueño, a cara de perro, en Yangon, la capital de Myanmar hasta hace nada ya q ahora la junta militar la ha trasladado a otra ciudad llamada Naipido, pero Yangon es la ciudad más importante. (Se trata de una ciudad construida a tal efecto en medio de la selva. Esta cerrada a los turistas).
Un taxista me pidió 7000 ky ( unos seis euros) por llevarme a la guest house Okinawa, que dos personas me habían recomendado pero donde no siquiera había reservado. Le dije que le daba 4000 a lo q el me contesto q por ese precio, su taxi sería compartido c otros viajeros. No me importo. Acepte, espere a los demás y en una hora estaba en Okinawa. Hasta las 9 no me podían decir sí habría habitación o no por lo que decidí peinar el centro de Yangon para buscar hotel pero monzonicamente hablando. Como no tengo palabras para describir lo que vi, regrese a Okinawa a la espera de alguna señal del universo para saber hacia donde tirar. Estaba en el centro de la capital, al lado de la pagoda Sule, uno de los centros espirituales budistas… Algo tenía que pasar. Y paso.
Escuche hablar francés, después español y reconocí a Anabelle, una francesa-catalana con los ojos verdes mas claros que he visto en mi vida con la que ya había cruzado algunas palabras en Inle. Anabelle me había llamado la atención por la claridad de sus ojos y la oscuridad de su piel en contraste. Nada más mirarla pensé que su alma tenía que estar tan limpia como su mirada. Sus ojos me recordaban a algo… No me salía a que en ese momento y muchos de los ratos que durante el viaje pase c ella quise definir el color de sus ojos pero no me salía…
Anabelle viajaba con Tino, uno de sus mejores amigos. Recorrían Laos, Camboya y Myanmar. Y allí conectamos. Se marchaban del Okinawa por algunos desencuentros, iban a buscar hotel. Decidí emprender con ellos un segundo intento.
Yangon, no me trates así… Empezamos otra vez???
Abrí mi corazón a los monzones y mi mochila para ponerme un chubasquero. Me quite las botas, me puse las chanclas de la lluvia y tres hoteles después y fruto de una señal del universo, ocurrió el milagro, para nosotros tres un gran ático espectacular que albergaba el hotel más nuevo de la ciudad abierto hacia un mes. Aquí estoy desayunando en la terraza.

20130814-195128.jpg
Con sábanas limpias consideradas como lujo asiático, ventana con vistas a la pagoda pertinente y buche lleno, yangon se abría ante mi de otra forma. Ya éramos amiguitos así que esa tarde sin más dilación me eche a las calles. Al barrio chino, al indio, a la calle Strand, con su hotel y su puerto, a la Sule paya, a tanto y tanto caos y olores que por más que he viajado por Asia jamás había experimentado.
Me llamo la atención el edificio donde se había instalado la liga nacional para la democracia, el partido de aung sang suu kyi. Yangon se caía a cachos pero con encanto.

20130814-195638.jpg
Desde qué los británicos se fueron aquí nadie ha tocado ni un ladrillo. Pero es una ciudad con vida.
Ahora que nos habíamos reconciliado iba a empezar a querer a este lugar de la manera que me había enseñado: callejeando. No regrese al hotel hasta la noche. Iba a cenar con Tino y Anabelle en un indio enfrente de nuestro hotel.
Para entonces Yangon ya estaba en mi top ten de ciudades fetiche junto a Atenas, Cartagena de indias, Beirut, Bangkok, La Valletta, ay…

20130814-200916.jpg

20130814-201828.jpg

Anuncios

Acerca de Missuniversos

Viajo por afición, por vicio, por placer, por necesidad, viajo por perdición, viajo por nada. Viajo sin rumbo, sin mapas, sin guías, sin norte, a veces viajo sin ganas. Viajo para no estar sola, para no morir, para escapar, viajo para buscar, para seguir existiendo, viajera literaria. Mis citas favoritas: “Donde hay un deseo, hay un camino” y "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos". Me llamo Mónica y soy periodista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s