Separaciones y rupturas. Nada es para siempre

Estándar

Ayer me llamó mi amiga Cristina. Hacía tiempo que no hablaba con ella. Se ha separado. Llevaba mil años con su marido y habían construido no sólo una vida juntos sino un trabajo común, un proyecto, millones de viajes, de ilusiones y mucho respeto. No me lo esperaba. Justo hacía un año habíamos estado las dos en la plaza de Olavide tomando unas cervezas y hablando de lo irracional que es sentirse atraída por alguien. Y ella me había contado su historia muy ilusionada.

-Mónica ha sido hace cuatro meses y lo he pasado fatal… pero estoy remontando.

-Haz el duelo, no te escaquees ni lo postergues… pienso que lo mejor es asumirlo.

-Sí… tengo ya cincuenta años y lo estoy trabajando. Sé que estoy en una edad estupenda para salir adelante y quiero hacerlo bien.

Cristina, mi modelo de viajera en pareja deja de ser viajera en pareja… estable. Al menos por ahora. Reconozco que me ha dejado tocada.

Separaciones

Al parecer este poema se atribuye a Saramago erróneamente porque es de José Ángel Buesa

Pero fue anoche al llegar a casa que otra noticia me remató. Hace unos meses conocí a E. en un monasterio budista unos días antes de entrar a retirarse durante tres años. Me estuvo enseñando su ropa de invierno y verano, me estuvo explicando quién era y por qué lo hacía y cuánto lo necesitaba… cómo y por qué a veces necesitamos en la vida estar solos para aclararnos con nosotros mismos y saber quienes somos. Y E. se iba del mundo tres años. Se retiraba en una cabaña en medio de las montañas. Con frio y calor. Me dio envidia. Le dije que le admiraba, le veía fuerte y valiente y yo me veía incapaz de tamaña heroicidad. Como tenía que desconectarse del mundo, quedamos en escribirnos por correo postal y así hicimos. Nos hemos escrito estos meses hasta que anoche me llegó una carta suya urgente. Ha dejado el retiro. Por motivos de salud, dice. E. Mi modelo de hombre valiente que busca la paz. Vuelve a Barcelona. No he sabido qué hacer… si contestarle a la carta, si llamarle… no sé qué le voy a decir. Creo que le mando ahora un SMS.

Hoy he soñado que se separaban mis padres. Y me he despertado extrañada. ¿Quién era yo? ¿Quién me iba a querer? ¿En qué cimientos se iba a basar mi vida de ahora en adelante? A partir de una edad no debería estar permitido separarse… salvo que sea un infierno, claro. Nada dura para siempre. Ya nos lo dice Jerome. Nacemos para morir y hay que aceptarlo. Todo cambia y hay que aceptarlo. Las cosas que rechazamos vuelven a nosotros con más fuerza. De momento me cuesta aceptarlo porque creo en el amor eterno pero estoy empezando a pensar que no es tampoco así. Pero entonces, ¿qué nos queda?

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Acerca de Missuniversos

Viajo por afición, por vicio, por placer, por necesidad, viajo por perdición, viajo por nada. Viajo sin rumbo, sin mapas, sin guías, sin norte, a veces viajo sin ganas. Viajo para no estar sola, para no morir, para escapar, viajo para buscar, para seguir existiendo, viajera literaria. Mis citas favoritas: “Donde hay un deseo, hay un camino” y "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos". Me llamo Mónica y soy periodista.

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