Dejar de ir

Estándar

Os vais a reir.

Hace poco estaba haciendo un reportaje en un pueblo de Segovia y ví esta imagen.

20140627-195743-71863899.jpg

Fue el día que abdicaba el rey y yo andaba corriendo de acá para allá con mucha angustia porque una de las cosas que me hacían falta para el reportaje no me terminaba de salir y además el conjunto del tema era intrascendente. Curioso pero intrascendente. Y el día era histórico en España y yo andaba con intrascendencias. Intrascendencias que no pasarían a la historia.

Y pensaba en cómo darle más peso a mi reportaje, más enjundia, más contenido… pero nada.

Y había madrugado y tenía que volver a Madrid a dormir. A mi casa. Porque yo tengo una casa. Pequeña pero es mi casa.

Y esta imagen me impactó. Yo pasaba por allí corriendo y con angustia y esas vacas estaban sentadas pacíficamente tomando el sol en familia a gusto y tranquilas. Y yo tenía angustia. Angustia por una intrascendencia. Me palpitaba el corazón por una fruslería.

Y yo quería estar con esas vacas. Con unas briznas de hierba en las comisuras de los labios, tumbadaza en el pasto mientras el sol me daba en la piel y me pusiera morena. Y después un ratito de dormir y otro ratito de hablar con las vacas a ver qué tal.

Y comprendí que algo estaba haciendo mal.

Y al regresar a Madrid leí este texto de Osho. Y comprendí que iba y venía de demasiados sitios. Y que cuando las vacas que te miran te dan envidia algo está pasando. Así que os dejo la imagen y el texto y espero que le saquéis tanto partido como yo, que he cambiado de actitud. Y estoy dejando de ir y venir de todas partes.

 

Hacia Adentro

Girarse hacia adentro no es para nada cambiar de dirección. Ir hacia adentro no es para nada un “ir”. Girarse hacia dentro significa simplemente que has estado corriendo detrás de este y aquel deseo. Y has estado corriendo y corriendo, y una y otra vez has llegado a la frustración de que cada deseo trae miseria, que no hay plenitud a través del deseo, que nunca llegas a ninguna parte, que la satisfacción es imposible. Al ver esta verdad, que correr detrás de los deseos no te lleva a ninguna parte, te detienes. No se trata de que hagas ningún esfuerzo para detenerte. Si haces algún esfuerzo para detenerte, vuelves otra vez a correr. De una forma sutil aún estás deseando: quizás ahora lo que deseas es no desear.
Si estás haciendo un esfuerzo para ir hacia adentro aún estás yendo fuera. Cualquier esfuerzo sólo puede llevarte hacia afuera, al exterior. ¿Cómo puedes tener un viaje hacia adentro? Tu ya estás ahí, no tiene sentido ir. Cuando el ir se detiene, los viajes desaparecen; cuando los deseos ya no enturbian tu mente, estás adentro, esto es lo que se llama ir hacia adentro, pero no es un girarse en absoluto, es simplemente no salir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s