Viviendo al límite

Estándar

Hoy ha sido un día de grandes emociones.
Comencé la mañana en la agencia de un flaco desgarbado pero un poco mono intentando para obtener el permiso famoso para poder visitar algunas zonas del valle. El tipo me cogió el pasaporte y las 500 rupias con desgana pero prometiéndome que antes de las 4pm lo tendría. Mi intención era viajar a Nubra al día siguiente con el primer jeep que se llenara, que ya me habían dicho q salían varios. Había hecho otro intento de viaje a Nubra con dos indias que se alojaban en mi guest house, tía y sobrina, me habían ofrecido ir con ellas pero por no tener el permiso no pude viajar. Pero esta era la definitiva. Tenía ganas de ver el valle, de cruzar los Himalayas, los Karakorum… Y con ese permiso ya podía.
Salí de esa agencia no muy convencida del ahínco que pondría el tipo en conseguir mi permiso y al pasar por la de enfrente, el dependiente no dejaba de rellenar solicitudes de permisos con la mesa llena de pasaportes. Ni me lo pensé. Fui al flaco, le pedí lo mío y traspasé los papeles de una agencia a otra en un periquete.
Hallándome yo en esta coyuntura, entró una pareja en esta nueva agencia, cuyo dueño era un poco chino y un poco japonés, que iba a cambiar el curso de mi viaje.
– El ingléh, ese eh mi problema… -dijo ella.
Oír hablar español después de tres días peleando de agencia en agencia por Lamayuru, los permisos, los jeep, y tratando de descifrar como funcionaba ese universo fue como cuando Carpanta veía comida: me abalancé: de dónde sois? -de Sevilla, respondieron al unísono. No podía ser de otra manera.
– Yo soy José Luis -no podía ser de otra manera- ella Lola y venimos con nuestra hija María de 22 años. Y somos del Aljarafe, de Mairena. No podía ser de otra manera así que cedí. Por algo se estaban cruzando en mi camino. Yo me había cambiado de agencia y vi que no había sido por casualidad. Me presenté, nos hicimos amigos y en un santiamén estaba yo buscando taxi para que José Luis ascendiera un 4000 esa mañana (eran sólo 500m más altos de lo que estábamos) y yo me fui con Lola a visitar en un taxi para las dos el monasterio de Spituk. Su hija dormía en el hotel recuperandose de unas fiebres q cogió en Delhi.

IMG_5096
Ellos habían conocido en la misma agencia la noche anterior a Carlos y Susana, otros dos españoles, con quienes se juntaban para compartir jeep en dos días y en ese momento iban a por su permiso.
Lola resulto ser dicharachera y simpática. El monasterio nos encantó y decidimos ir a por María para visitar un hospital para burros que había en lo alto del pueblo en plena naturaleza. De todo hay en la viña del señor.

IMG_5103.JPG
Con ellas descubrí una cara de Leh que no conocía. Paseamos por entre las huertas, siguiendo el curso de los regatos, bajo las sombras de los chopos, escuchando el silencio, dejando vibrar la naturaleza que reverdecía a nuestro paso… Era un lugar asombroso lleno de caras…

IMG_5105.JPG
Por la tarde fui tan pichi a recoger mi permiso prometiéndomelas muy felices con mi viaje a Nubra para mañana y de pronto… Zas!!! No salía el viaje. Ya se habían llenado dos jeeps y no salían más. Comencé un nuevo peregrinaje desesperado agencia por agencia para no tener que quedarme un día más sin salir de la zona y para no coger un jeep sola porque el precio era prohibitivo…
Negativo. ¿Nubra tomorrow? No place. Nothing. Sorry. No me lo podía creer. Parecía que todas las agencias se compinchaban contra mí. No me salió Lamayuru. Cambié a Nubra y tampoco!!. Como podía salir de allí?? Tengo que decir que me había apuntado para el 3 de agosto a un retiro de tres días de meditación y silencio en el pueblo de la lado, Choglamsar, en un centro en las montañas y al regresar del retiro solo me quedaba un día, por eso quería ver algo antes de irme allá. Pero nada. Me había fallado Lamayuru, el viaje con las indias del hotel, un día más para sacar el permiso y ahora nada! Me acorde de la película El ángel exterminador, de Buñuel… Me parecía que estaba dentro de esa película… Ya veis que viajar sola tiene también algunas desventajas…
Decidí subir al palacio de Leh, a lo alto del pueblo a ver sí se me despejaba la mente y pensaba qué hacer. Necesitaba ver desde fuera qué estaba pasando y aceptarlo porque claramente yo rechazaba lo q ocurría. Pensaba que era rarísimo que una zona dedicada a recibir turismo de viaje no tuviera logística suficiente para salir de la capital.

IMG_5108.JPG
Las vistas desde el palacio eran espectaculares… Corría el viento, empezaba a atardecer y me senté a disfrutar. Era todo lo que tenía que hacer, disfrutar.

IMG_5109.JPG
El palacio tenía 9 plantas y lo habían construido los reyes de Leh en 1533. En otros tiempos fue el edificio más grande del mundo. Es emocionante adentrarse en sus oscuros y sinuosos pasillos donde se adivina su antigua grandeza y se sueña con las vidas y las historias que transcurrieron en aquellos tiempos…
Allí sentada en calma comprendí que la indignación me venía de que no aceptaba lo que estaba ocurriendo… Quería imponer mi ritmo a este lugar, mis normas… Y eso no era así. Decidí cambiar de actitud y dejar actuar al universo.
IMG_5107
Bajando al pueblo me encontré con José Luis y Lola que volvieron a cambiar mi viaje, ellos eran la señal.
Me propusieron viajar c ellos y sus amigos, eran 5 y aún sobraba una plaza en el jeep pero no sería mañana sino pasado cuando ellos habían contratado el viaje, es decir los días 2 y 3 y yo el 3 por la tarde a las 5.45 comenzaba el retiro. Del viaje se volvía sobre las cinco… Era algo arriesgado puesto que el retiro no me lo quería perder… Decidí consultar en la propia agencia. Me atendió Mirza, un dependiente muy listo y eficaz. Me aseguró que lo normal era regresar sobre las cinco dependiendo de sí los viajeros decidían entretenerse más o menos. No podía obligar a todos a cumplir mis deseos pero confiando en la palabra de Mirza, que me aseguró que llamaría al conductor para que no se durmiera en los laureles, acepté. Inmediatamente José luís y Lola me propusieron hacer juntos otro viaje mañana y les propuse alquilar taxi y cruzar el río Indo para visitar el monasterio de Alchi, del año 1000. Así que mañana a las 9 nos vemos en el Zapatero de la esquina. Me he venido a dormir feliz. Ladakh, haz conmigo lo que quieras. Mi viaje no ha hecho más que comenzar.

Anuncios

Acerca de Missuniversos

Viajo por afición, por vicio, por placer, por necesidad, viajo por perdición, viajo por nada. Viajo sin rumbo, sin mapas, sin guías, sin norte, a veces viajo sin ganas. Viajo para no estar sola, para no morir, para escapar, viajo para buscar, para seguir existiendo, viajera literaria. Mis citas favoritas: “Donde hay un deseo, hay un camino” y "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos". Me llamo Mónica y soy periodista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s