Archivo de la categoría: Missliteraria

Aficionadita a la literatura que es una, esto es lo que leo, lejos de listas y de rankings. Hay que estar atento a las llamadas de los libros, si alguno cae en nuestras manos nunca es por casualidad

Gran frase

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El cheque, al fin

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Hemos vendido todos los ejemplares de nuestro libro viajero Mañana dejaremos Zarzura y con las ganancias hemos elaborado este cheque para la ONG Inprhu Somoto, q está en Nicaragua. (ya sabéis de ellos por mi exposición Missuniversos y por mi estancia en este país centroamericano).

Quedamos todos en Salamanca para la recogida del cheque y después corriendito corriendito ya en Madrid acudí a la ONG Taller de Solidaridad para que los voluntarios que acudan a Nicaragua en julio se lo entreguen. Olé oléeeeeeeee

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Últimas lecturas del año

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img_20171026_1344281118543973.jpgParís era una fiesta
En verano conocí a Misia, una pianista del París de 1900, musa de artistas como Toulouse-Lautrec o Renoir, amiga de Coco Chanel o Diaghilev y finalmente esposa del pintor español José Maria Sert. He leído dos libros porque su autobiografía es mejor que los relatos que de ella hacen sus biógrafos. Aunque es una mujer que me genera muchas dudas. Para contextualizar, he acompañado con París era una fiesta, de Hemingway, que habla, la verdad, de otro París completamente distinto, su época como escritor pobre amigo de Scott FitzGerald y asiduo a las carreras de caballos. Me ha gustado conocer esta otra cara de Hemingway. Entre medias he visto una exposición en Madrid sobre el París de Zuloaga de 1900 y la vida en París de Marie Curie.

¿Volveremos a vivir otra época como aquella?

El sentido de la vida, Ikigai

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Se ha puesto muy de moda este concepto, Ikigai. Se trata de encontrar aquello que nos hace felices y que es lo que da sentido a nuestra vida, el motivo por el que estamos aquí. En principio parece una búsqueda sencilla, basta con preguntarse ¿Cuál es mi verdadero deseo? Pero yo os pregunto, ¿hay alguien que se atreva a reconocerse a sí mismo cuál es su verdadero deseo y ponerlo en práctica?

Aún así me ha gustado el libro, el concepto y todo. Es un canto a la vida. Los dos investigadores viajan a Okinawa, la isla más centenaria del mundo para averiguar cómo vive la gente a esa edad y qué les ha llevado a vivir tantos años. Las respuestas son sorprendentes.

Pequeños ensayos, grandes hallazgos

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La lectura de Walden ha sido una revelación. Un hombre parte hacia rutas salvajes para conocerse a sí mismo frente a la naturaleza. Quiere vivir de verdad. No quiere que pase el tiempo y al mirar hacia atrás vea que no ha vivido o que lo ha hecho para satisfacer a otros, que ha desperdiciado su vida. Esta obra me ha llevado a otra del mismo Thoreau, Cartas a un buscador de sí mismo, que a su vez me ha llevado a Emerson y éste a Kant y Whitman, BUSCADORES DE LA VERDAD. img_20180113_134334677316396.png

Una noche cenando con Concha y Pedro y hablándoles precisamente de este hallazgo, los trascendentalistas americanos del mediados del XIX, me habló Pedro de un ensayo de Kant llamado Qué es la ilustración donde impulsa al hombre a quitarse la “incapacidad culpable”: la ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración.

img_20171225_183959785319711.pngUn alegato que inspira el ensayo de Emerson Confianza en uno mismo y  toda la teoría trascendentalista, la capacidad del ser humano para quitarse la venda de los ojos, dejar de culpar a los demás de su propia vida, responsabilizarse de sus actos y confiar en uno mismo. Sapere aude, atrévete a saber, sé libre. ¿Hay que ser fuerte para ser libre?, ¿hay que ser especial? NO. Según Kant y los trascendentalistas todo el mundo tiene la capacidad de liberarse, solamente hay que darse cuenta y querer. Un hombre se siente cumplido y dichoso cuando ha puesto su corazón en su tarea y ha dado le mejor de sí mismo, pero si lo que dice o lo que hace no obedece a ese impulso, no encontrará sosiego.


En mis búsquedas trascendentalistas he descubierto a Whithman. Comparto este poema que refleja todo lo que acabo de contar. Un regalo.

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

Y en mi retiro en los bosques… 

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… acabo de terminar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No dejéis de leer la vida de Wangari Maathai, a quien descubrí en la exposición que hay ahora mismo en Madrid sobre mujeres premios Nobel. Le concedieron este galardón en 2004 por haber creado el Movimiento Cinturón Verde que animaba a la gente a construir árboles y repoblar así Kenia, un país corrupto y deforestado.
Y qué decir de Ángel María de Lera, siempre merece la pena y para mi es uno de los mejores autores españoles. Un clásico.