Fui a los bosques… 

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… Aquí estoy, leyendo Walden mientras paso unos días en una cabaña en los bosques…

Aquí valoro y agradezco mi libertad, el precio de la vida y observo lo feliz que se puede ser en medio de la naturaleza.

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Y en mi retiro en los bosques… 

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… acabo de terminar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No dejéis de leer la vida de Wangari Maathai, a quien descubrí en la exposición que hay ahora mismo en Madrid sobre mujeres premios Nobel. Le concedieron este galardón en 2004 por haber creado el Movimiento Cinturón Verde que animaba a la gente a construir árboles y repoblar así Kenia, un país corrupto y deforestado.
Y qué decir de Ángel María de Lera, siempre merece la pena y para mi es uno de los mejores autores españoles. Un clásico.

Oleeeeeeeeeee… 

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Cuando salió de Robben Island, Nelson Mandela fue recibido con honores de líder. Había pasado 18 años en una isla cárcel. A mi sólo me había costado llegar un pequeño viaje en barco y algunos Rands…

Aquí tenéis mi último reportaje en mi revista literaria creativa de viajes favorita 

http://lalineadelhorizonte.com/revista/prisionero-mandela-valio-la-pena/

Lecturitas del primer cuatrimestre

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La libertad primera y última   

Además de El cuento de mi vida, de Hans Christian Andersen, del que ya os hablé y que leí mientras recorría Dinamarca, estas lecturas son las que me han acompañado durante estos casi cuatro meses. Pocas son pero recordad que Madrid Me Mata.
¿Cuál me ha gustado más? Son diferentes y complementarias. Krishnamurti es imprescindible. Además leído de manera pausada. Responde a preguntas sobre la muerte o el tiempo. Las cartas de Josep Pla un hallazgo de calidad literaria aunque he echado de menos un tono más periodístico y más paisaje humano. A Sei Shonagon la descubrí gracias a Leila Guerriero. No dejéis de leer ambas dos. El libro de la almohada es una joyita literaria escrita por una mujer en torno al año 1000 desde la corte del emperador. Os permitirá conocer costumbres y pensamiento de la época además de la corte por dentro.
Y a Juan Manuel Silvela Sangro lo he leído en dos tardes. Un intelectual español de los años 50 contemporáneo de Ortega y Gasset del que se habló poco pero la lectura de su diario produce gran empatía por su figura.

Mañana tengo club de lectura. Aún no sé qué sorpresa me depara mayo. Os voy contando porque tengo una gran lista de espera.